miércoles, 23 de noviembre de 2011

Insomnio

Nunca he sido una persona de muchas reglas, pero cuando se trata del sueño, tengo una especie de contrato implícito conmigo misma. Una non spoken rule. Y anoche la rompí. (Y el video a continuación no tiene nada que ver -cronotopo, infancia, juego, la tesis me persigue- pero me gusta mucho)


La regla dice: si tienes insomnio por ningún motivo prendas la luz. Puedes darte infinitas vueltas, pensar todo lo que quieras, taparte y destaparte, pero no prendas la luz, porque, de prenderla, se abre todo un mundo engañoso, que presenta la noche como el día y que hace huir despavorido al más mínimo rastro de sueño que te quede. 

Bueno, anoche prendí la luz (y el video a continuación tiene un poco que ver, con las cosas que pensé y que hice, y que no voy a escribir acá)


She was wise beyond all others. 
On the island she was my lover. 
We went wild and it almost killed me, I was blind. 
But for thirteen days of sun and her I thought I'd never die. 
I couldn't get tired, although I should have been sleeping. 
For the first time I wasn't hard of feeling. 
And at night, while the others were dreaming, we went wild. 
We'd go running through the temples and the forests of the isle. 
For thirteen of those sleepless nights I thought I'd never die. 
I don't know what the hell it was that gave us so much life. On the island we went wild, we never closed our eyes. Don't know where she's gone or what she's done to who since then. She loved me right into the ground. I won't go wild again. 
I thought good times could last forever. 
Long nights and perfect weather. 
I tried to never say never, but I was wrong. 
I woke up on the beach one day and found that she had gone. 
The rains had come, there was no sun, I felt so deadly tired. 
After thirteen days of loving her I felt like I could die. 
We went wild.

The wildness of those days couldn't last for long. 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

En sus marcas... listos... cambio de planes

Tengo que reconocerlo, no he escrito en el blog no porque no tenga tiempo, sino que ya se me acabaron las excusas -del tipo estudiantes de español- para evadir la escritura de mis propias aventuras. Se me acabó la procrastinación y aún no empiezan las aventuras. Estoy en el limbo.

Todo estaba listo: trabajo renunciado, diplomado terminado, titulación en camino, pasajes comprados. ¿Y qué pasó? nada. nada nada nada de parte de Leiden, mi archivo -me lo imagino gritanto atascado bajo tantos otros archivos- sigue sin ser revisado y por lo tanto sigo esperando respuesta, que es lo mismo que decir visa. Y es sabido -lo dijo Juan Luis Guerra- que sin visa no se va a ninguna parte ni tampoco se sueña.

Heme aquí, cambio de look bloggero y todo, pero nada de novedades. Esto es todo lo contrario a la "dulce espera", es más bien la espera amarga de no saber si voy a pasar con Jérôme su cumpleaños, o la navidad con su familia. Ni siquiera saber si voy a alcanzar a estar con ellos una semanita siquiera antes de tener que tomar el tren al próximo paso académico de mi vida.

Así que mientras espero, escribo. Aquí y en la quebrada del ají: pronto reconocerán mis ideas idóneas en otros lares. Ojalá también me ponga las pilas con un muy atrasado paper para la revista rypc.

Y también leo, y también me sumerjo en la vorágine adictiva de Doctor Who (versión 2005)

Después de todas estas formas de evitar mi realidad de espera esperanzada, nesting es la palabra que se me viene a la mente. Nesting: to use or build a nest.
Ja! ¿quién lo hubiera pensado?