miércoles, 27 de julio de 2011

"Zurich contra Santiago" - ¿chocolate, queso y relojes o sopaipillas, empanadas y pisco sour? - Nicole Settler

Zurich y Santiago son dos mundos completamente diferentes. No importa si estamos hablando de la ropa, de la comida o de los hombres. Casi todo es tan distinto...


Primero voy a hablar sobre la comida. 
En Zurich tenemos las comidas tipicas como "Fondue, Raclette, Älplermakronen, Zürigschnetzlets" y mucho mas. Lo que es tipico de Zurich (o Suiza) son las patatas o el queso. Pero en Zurich se puede encontrar casi todo: Desde la comida italiana y china hasta griega. La selección es muy amplia. La comida tipica de Suiza es mas o menos muy sana y no tenemos muchas cosas fritas como en Santiago.
En Santiago se puede encontrar por ejemplo las sopaipillas, que son fritas y una bomba de calorias. También hay cosas sanas como ensaladas muy buenas o platos con pescado o marisco. 


Zurich y la ropa.
Si estás caminando por la "Bahnhofstrasse", vas a notar que los Suizos, al menos la mayoría, tienen un buen gusto y estilo de ropa. Muchas mujeres llevan ropa muy cara, elegante pero también hay ropa mas barata que también es chic.La ropa que la gente lleva en Santiago que vi hasta ahora me parece también muy bonita. Muchas personas llevan mucho color que hace el estilo muy fresco.


Los hombres suizos y los hombres chilenos: como perro y gato. 
Los suizos son claramente caballeros que te invitan y pagan en la cita. Por lo demas son un poco cerrados pero bien educados y amables. En las discotecas no te tocan o hacen comentarios inoportunos, al contrario de los hombres de América del Sur. No tienen muchos modales y el 70% de ellos son infieles. No sé nada sobre el numero en Suiza, pero pienso que no es tan alto.


En resumen, como se puede ver, hay muchas muchas diferencias entre las dos ciudades. Las dos tienen sus aspectos positivos y negativos. Pero Zurich y Santiago son cuidades muy bonitas e interesantes.

Imágenes de Santiago - Lucila Yamashita

Una semana en Chile, o sea, en Santiago. Llego al aeropuerto,  hay una euforia en frente de la tele. Me pregunto cuando van a atenderme en el servicio de transfer. Ah, a los chilenos les gusta el fútbol, como a los brasileños. El inevitable espíritu latino, algo que compartimos, fue la primera cosa que sentí. Y asi estoy pasando esta semana, viendo las igualdades y difenrencias entre Chile y Brasil. 

En Brasil, vivo en una ciudad grande, en São Paulo, por eso, Santiago me parece una ciudad muy pequeña, del interior, caminando por las calles la mayor diferencia que vi fue que aqui las calles son más limpias, los autos respetan a los peatones, por lo tanto, a veces me quedo sin saber si puedo cruzarlas. En Santiago existe un respeto mayor en el tránsito y no hay muchas motocicletas locas que pasan entre los autos como en Brasil. Además de eso, caminar por la noche cerca de donde vivo, sin miedo, es una tranquilidad que me hace falta en Brasil.

Por otro lado, además del fútbol me siento compartiendo un otro espíritu con los chilenos, el de las reivindicaciones por mejorías. Paso por las calles y veo las manifestaciones que hacen los estudiantes, en clase hacemos debates sobre la política, economía, visitamos el Museo de la Memoria. Con todo eso es posible percibir  que desafortunadamente los problemas son parecidos en los dos países, lo que me hizo repensar sobre los problemas sociales que hay en mi pais y de los que no podemos estar ajenos.

         Así, en algunos días puedo sentir esas diferencias, igualdades y otros puntos que me dejan satisfecha de haber eligido este país para visitar. Y pienso que los chilenos tienen que seguir con los buenos modales en el tránsito y que nosotros tenemos que seguir compartiendo este sentimiento de mejorías para nuestras naciones. 

Santiago de Chile - Nicole Settler

Una ciudad muy variada con muchas cosas que hacer. Lamentablemente solo pude pasar dos semanas en Santiago de Chile pero fue un tiempo inolvidable.
Traté de visitar tantas cosas como fuera posible.
Fui al Cerro San Cristobal y al Cerro Santa Lucia. Las dos fueron maravillosos, especialmente el Cerro Santa Lucia me gustó mucho con su construcción.
En frente del Cerro Santa Lucia hay un mercado para comprar artesanías o souvenirs. Por supuesto yo encontré algunas cosas para llevar a Suiza: bufandas y joyería. También probé una crepe deliciosa con chocolate y platano.
Ademas fui al centro para visitar la catedral con su Plaza de Armas, la Moneda, Londres 38 y San Francisco.
Conocí los barrios "Bellavista", "Manuel Montt", "Suecia Neighbourhood" - que me gustó mucho con sus tiendas y restaurantes y "las Condes".
Otra cosa que tampoco te puedes "perder" - el miércolespo! una noche de fiesta con estudiantes extranjeros. Siempre una noche divertida.
Claramente también tomé algunas bebidas y comidas tipicas de Chile, por ejemplo las sopaipillas, las empanadas (que voy a extranar muchísimo), el pisco etc. etc.
También tomé el aviso de la querida Paulina y fui al Mall Parque Arauco y aparte de comprar mucha ropa comí un helado con el sabor nutella - riquísimo!
Como se puede ver, yo pasé un tiempo fantastico en Chile! Y por supuesto, voy a regresar! :-)

Mes de Julio

Es el título de un cuento de Herman Hesse que me encantaba leer al menos una vez al año, como una especie de ritual, para ver cómo me iba transformando de la niña más joven que ahí aparece a su hermana mayor. Este año ya soy mayor que la hermana mayor.

También mes de Julio es la constancia de que dejé el blog olímpicamente botado -como era de esperarse- apenas mis obigaciones del trabajo, el diplomado, el hogar de niñas y las clases de francés se tomaron por completo hasta el último rincón de mi semana.

Ahora, que estoy enferma en cama puedo darme el lujo de retomar esto y me encuentro ante el siguiente dilema:
1. Aún faltan varios meses para viajar, por lo que cero opción de convertir esto en el anhelado blog de viajes, dejando como alternativa el nunca bien ponderado blog personal, en el que les cuento a mis fantasmas lectores las peripecias de mis muchas actividades... pero eso sería bastante aburrido de escribir y terminaría dejando el blog igual de botado que ahora.
2. Hacer que la montaña vaya a Abraham: ya que actualmente mi vida sucede en distintos sectores de Santiago y nada más, puedo hacer que los viajes vengan a mi, with a little help of my friends, o de mis estudiantes en este caso. La respuesta al dilema se vuelve, entonces, bastante obvia. Así que a partir de la próxima entrada, mis queridos fantasmas, estaremos leyendo los posts que mis estudiantes escriben sobre sus vidas en e extranjero.

Here, there and everywhere.