sábado, 28 de julio de 2012

Les aventures de Armoric

Las nuevas aventuras de Quimper, con la ayuda de la recolección de datos de mi mami:

Sábado 30 de Junio
Hay que darle comida al gato de la Wendy antes de partir. Jerome agarra su bicicleta al centro para alimentar al fenlino mientras yo termino de meter las últimas cosas en cada maleta - una para la decoración y otras cosas del matrimonio, otra para la ropa. Estaos listos una hora antes y yo tengo al Jerome jurando que nuestro tren sale media hora antes de lo que en realidad sale. Después de esperar en el andén, nos subimos al tren a Rotterdam. Ya nos sabemos el trayecto de memoria. En Rotterdam es fácil distinguir a las personas que viajan a Paris, son levemente más chic que las holandesas. Y después de un tren que no funciona (siempre es el mismo) llegamos a Paris a las 9:40 de la noche, listos para llamar a la adorable Bethan, amiga de Cardiff el Jerome que nos alojó esa noche en su departamentito del sexto piso (si, subimos los 40k de maletas entre los tres) en un barrio particularmente poblado de damas de la noshe. Tomamos té (qué otra cosa se puede hacer con los británicos) y conversamos mucho, y nos llevamos tan bien que hasta nos ofreció quedarnos en su depto la última semana de Julio, cuando volvamos a Paris de vacaciones con mis viejos.

Domingo 1 de Julio
Después de un anhelado desayuno partimos a Montparnasse a dejar las maletas, luego de vuelta al metro para ir a Charles de Gaule a esperar el vuelo de mi mamá que llegó linda y cargada de regalos y chilenidades. Nos conversamos todo el metro de vuelta a Paris, y las horas de esperar en Monsparnasse y las 4 horas y media de tren a Quimper, tanto que una vieja amargada del tren nos retó por estar hablando en lenguas bárbaras tan fuerte, pero después para mejorar la situación otros pasajeros nos dijeron que no le pusiéramos atención, porque el español era lo más lindo que había y era un agrado escucharlo.
La primera noche con los suegros fue de mucho mirarse -sobretodo entre mi mama y la suegri que se escanearon completas- y de mucho traducir para nosotros, al punto de que ahora a veces le hablo en francés a mi mamá y en castellano a los demás.

Lunes 2 de Junio.
Aquí la semana se empieza a poner borrosa en una nube de idas y venidas al las tiendas de decoración y almorzando siempre en el café literario. Porque mi suegri tiene una sola regla: la hora del almuerzo es sagrada y ella quiere estar tranquila y sola en la casa, y no quiere preocuparse de cocinar para nadie, así que nosotros tenemos que almorzar en otra parte. Como dije, el primer día armamos las listas de todos los detalles que hay que hacer -fabricar o comprar- en los próximos días. Y la sacrosanta cena es divertida, relajada y buena onda. Mi mamá se vuelve loca ayudando en todo lo que puede.

Voy a postear esto para que vean que sí han habido esfuerzos de escribir, no puedo continuarlo porque después de todo lo que ha pasado ya no podría rellenar tantos detalles.