jueves, 12 de enero de 2012

Recapitulación

Demasiadas cosas en pocos días.

Hce tiempo que me propongo escribir con pasión sobre las mujeres que en pleno invierno salen a la calle con ballerinas (si, esas chalitas planas que nosotras usamos en verano, como correspode) o con zapatitos sin calcetines. Incluso vi a alguien con hawaianas (pero vamos a decir que era gringo y dormir tranquilos).

A parte de las cosas aberrantes como esa, hay otras pequeñas diferencias culturales que son, digamos, bonitas. Como el hecho de que en la casa del Jérôme (una casa familiar con 4 personas) haya solo 1 teléfono y esté literalmente escondido (y tenga de ring una cancioncita de lo más agradable). Aquí todavía perdura esa especie de "diplomacia francesa" que se ve en las películas de época. No se llama a cualquier hora a una casa (estrictamente prohibido queda llamar durante "el tiempo", que a todo esto es a las 20:30 porque la gente se niega a quedarse viendo las noticias hasta las 11 de la noche).

Pero creo que uno de los shocks más shockientos ha sido la "poli". No la policía, la politesse: la cortesía a falta de una palabra mejor. Aquí no existe eso del "hola vieja" o responder con sonidos guturales que asemejan palabras monosilábicas. Aquí la cosa es "bonjour mama, bonjour papa". Cuando se trata de la familia hay un respeto distinto que no significa falta de cercanía, y eso para un chileno es dificilícimo de entender. Para nosotros mientras más cercanos, más económico el lenguaje (agréguele garabatos a su gusto y toda la parafernalia paraverbal que quiera). Lo más cuático acá ha sido aprender a diferenciar el afecto de la formalidad en el lenguaje. Incluso entre amigos se saludan de "bonjour" (buenos días) en vez de "salut" (hola)  la mayoría de las veces.

En fin, cosas que han pasado... veamos, sigue el tour de conocer/salir con los amigos del novio, todos los días hay algún mensaje de texto nuevo para ir al bar o a un resto(ran). Además tenemos nuestro propio curso de matrimonio personalizado, como ese que te obligan a hacer en el registro civil en Chile, pero conducido por una pareja de amigos de la iglesia que son lo más bacán de la vida, y tienen tres hijitas que les prometo que son hadas.
Y durante todo este tiempo mi chancho sigue trabajando en la fábrica, lo que le deja poquito tiempo para estresarse ante el hecho de que nos casamos en 9 días. Yo durante estas semanas había sido la tranquilidad máxima. Una imagen perfecta de la novia zen. jajajaja... pero no podía durar tanto, no. Ayer, mientras volvíamos de la casa de Pascal y Mathilde yo le contaba a Jérôme lo cero estresada y nerviosa que estaba con todo esto del matrimonio y el cambio de país y todo eso... y 5 horas después, a las 2am me daba vueltas en la cama como pollo frito pensando "chonchitumare, me caso en 9 días!!! ¡¡¡chonchi chonchi!!!

Así que bueno, así están las cosas. Igual me puse nerviosa al final, sobretodo porque ayer fue un día de lucha. Me explico, ayer comenzaron los "soldes" (liquidaciones absolutas en absolutamente todas las tiendas, fechas exactas de comienzo y término que son dictadas casi que por el gobierno), entonces nos fuimos a una tarde de chicas con la suegri y la cuñi, y por fin supe lo que es luchar por las cosas en liquidación (igualito a ese capítulo de friends). Pero salimos victoriosas y yo me compré un abrigo a mitad de precio y unas botas negras con un modesto taco de unos 10 centímetros, para sentirme poderosa frente a estas francesas adictas a la moda que me hacen sentir como un mamarracho pueulerino.

Ok, llego mi suegri a almorzar y yo quiero hacerle una cazuela a mi amorcito, porque ando con nostalgia de sopita y quiero -por un día que sea- no comer mantequilla.

1 comentario:

  1. jajajaja... así que aprendiendo a ser polite?? Me muero de la risa comparando nuestros almuerzos y conversaciones en la casa de los tíos y pensando en el choque cultural de Jerome cuando nos conoció! jajajaja.
    Un abrazo, Pauli querida y manténganos al tanto. Cariños para Jerome.

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