Hata que me retaron por haber dejado botado el blog... me lo merecia, supongo (sigan olvidandose de los tildes, escribo desde los computadores holandeses de la biblioteca). En mi defensa, eso si, desde que rompi mi computador el tiempo paso rapidisimo y vertiginoso hasta la partida a francia, el 30 de Marzo. Despues de un muy buen fin de semana en Versailles (donde de llegada y para acostumbrarnos rapidito fue vino, vino y mas vino -ojo que era un retiro de jovenes cristianos, para que vayan cachando las diferencias culturales-) partimos a Bretagne, el pais de los chanchos, las vacas, la comida alta en grasa y mantequillas y la familia de mi amado. Y debo decir que fue una semana grandiosa. En primer lugar probablemente por nuestra agenda de ministros, termino de mi suegro para referirse a lo ocupados que estabamos con lo de preparar el matrimonio de julio, en segundo lugar por la comida -nada que hacerle al hecho comprobadisimo de que la cocina francesa, pero mas que la cocina, los rituales de comer, la llevan-, y en tercer lugar por la verdaderamente grata compania (tampoco hay enies, y no jodan con eso de configurar el computador y blabla), a pesar de que mi pasada experiencia en casa de los suegros fue un poco violenta, en el sentido simbolico no literal, porfa, ahora la atmosfera relajada y el no poco trasendental hecho de que estamos casados y tenemos un cuartucho que llamamos nuestro y al que podemos volver cuando se nos de la gana, jugo un papel muy importante. Asi que, cual ministra, podria decir que nuestra visita a francia fue todo un exito.
La vuenta a casa fue otra cosa. Tomamos el tren "micro de pueblo" (le digo asi de 'carino' porque para en toditas y cada una de las estaciones entre Quimper y Rennes) y para colmo de su lentitud (ojo que tgv significa tren de alta velocidad), nos quedamos parados como tres veces en medio de la nada, acumulando un retraso total de una hora y media, yey. Llegamos a Paris pasadas las 5 y nos fuimos derechito al Louvre (era nuestro plan porque habian pronosticado lluvia y nuestro bus salia a las 11 de la noche). Llegamos y Louvre cerrado, si, porque hay algunos museos que son tan importantes que pueden darse el lujo de saltarse la regla internacional de "museos cierran los lunes" para cerrar los martes. Como par de perritos mojados nos pusimos a vagar por Paris, del Louvre nos fuimos a los Champs Elysees y caminamos, caminamos, caminamos hasta que decidimos que era bueno hacer una pausa y nos metimos a un restoran (quiero ver si alguien cacha y me tira alguna talla aqui). Con el Jerome agotado de su labor de sherpa y estresado con la idea de perder el bus, nos devolvimos a Montparnasse a buscar las maletas grandes y -oh joy- las acarreamos a traves de 2 lineas de metro. Una vez en la estacion de buses, todo fue hacer cola para el check in y esperar... A las 11 y tanto salio nuestro bus destino La Haya, que se suponia llegaba a las 5:45 de la manana. Dormimos lo que pudimos y como pudimos hasta que a eso de las 4:30 nos desperto el grito del conductor... "den haag" .Oh, el horror de que tu cuerpo contracturado no se ternime de despertar y se vea bajando maletas y rogando que no se te quede nada y de pronto en dos segundos parado en la estacion en medio del frio de la noche.
Logramos bajar a la estacion de tren y yo con mi 0,31% de conciencia divise un tren a Leiden en que salia en dos minutos del anden 6, el problema es que Jerome estaba menos conciente que yo y miraba la pantalla y no veia ningun tren a Leiden. Me tomo un minuto convencerlo y ya faltaban segundos para que el tren saliera del anden 6 cuando el guardia nos vio, ridiculos zombies, corriendo con maletas llenas de queso y chocolate -y un horno electrico-, y lorgamos subirnos al tren. Obviamente no tuvimos tiempo de chequear, y en esos primeros segundos temi haber tenido un espejismo y estar atrapados en un tren hacia cualquier otra parte (igual, tampoco es que Holanda sea tan grande). No fue el caso, y nos acercabamos hacia la estacion De Vink, que queda a algunos minutos caminando de nuestra casa, cuando le pregunte a un amable pasajero si a esa hora (5am) habian buses en Leiden Centraal, como me dijo que si, preferimos bajarnos en la estacion central que queda un poco mas lejos, para tomar un bus y no acarrear maletas en el frio. Pesima decision: si, hay buses en leiden, pero son solo buses interurbanos a esa hora, ergo, llegamos a eso de las 6 a la casa despues de haber acarreado las maletas por media cuidad dormida.
Y luego la anagnorisis de la vejez. El ano pasado viajamos desde Mendoza toda la noche y llegamos a Stgo listos para cambiarnos de ropa y ir a las respectivas pegas. Esta vez yo tenia clase a las 11, me desperte a las 10 con un hachazo que ni el peor carrete podria haber causado, y me rendi a la inercia nuevamente.
Bueno, esas han sido mis ultimas aventuras, me encantaria decir que pronto voy a subir fotos y voy a volver a escribir constantemente, pero... el computador del Jerome acaba de fallecer. Causas naturales esta vez, no tuvo nada que ver conmigo. Asi que la cosa esta asi: pegas encontradas, cero; computadores en casa, cero; problemas tecnicos con el registro en el nuevo master, varios; problemas con la visa, varios.
Asi que en un rato mas nos vamos al bar belga a tomar chela y pasar las penas, y luego sacudirse, reirse de las circunstancias y seguir peleando.
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